Creo que anoche me quisieron atracar.
Pero vamos hacia atrás, para que a pesar de que mis amigos me digan "OBVIAMENTE TE IBAN A ASALTAR", se entienda por qué este post empiece con la palabra creo.
Hace una semana un chofer y Larimihermanadecausasyefectos estaban conmigo checheretando en el carro. Leomilch, me dice con la mayor de las ternuras, que solo emana de quien te ha visto en las malas y le duele porque sabe lo que vales: "Ale, Ale. Es importante que le ponga vidrios más oscuros a este carro, mas aún cuando usted sabe que de noche le gusta andar sola", y el otro personaje no tardó en añadir: "Ay Leo, y no es que anda de noche, es de madrugada, tardísimo".
Sí, tal vez salir de Venezuela me ha hecho un poco más arriesgada. Yo soy una jeva que maneja sola de madrugada y con vidrios sin tintar. Diría que es porque soy ciega, pero en verdad ha sido por descuido.
Volviendo hacia anoche.
1:00 A.M., retornando a casa luego del Licey-Águilas y su respectivo afterparty.
Túnel de la Av. Núñez de Cáceres.
Una moto.
Tres tipos.
Contacto visual.
Coño de la madre, me quieren atracar.
1:03 A.M. Una voz me dice: Llama por teléfono mientras terminas de llegar a quiénsabedónde.
Llamo.
Contestan.
Los tipos se perdieron.
1:29 A.M., llegando a casa, tranquila.
¿Será que sí me iban a atracar?
Coño. Estos dos me pusieron paranoica la semana pasada.
11:00 A.M., trabajando en casa luego de un plantón de KS.
Mi papá.
Todo pendejo es malicioso.
Más vale que digan de aquí huyo que aquí murió.
11:19 A.M., Alejandrina trabajando desde la sala de espera de un taller de tintado.
Pinga, yo sobreviví Caracas, no me va a venir a joder Santo Domingo y menos por pariguaya.
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