domingo, 7 de noviembre de 2021

Día 5: LLUVIA

Palo de agua durante excursión al Salto de Aguas Blancas, Costanza - La Vega.

Nunca he sido jeva que le huya a la lluvia o que se ponga una bolsa en el pelo cuando cae un chaparrón. Debe ser porque jamás he sido esclava de la peluquería, me lavo el pelo en casa a diario y se me seca al aire. 

Cuando vivía en Europa nadie entendía cómo podía salir con el pelo mojado en pleno invierno. Nunca aprendí a usar un secador de pelo, por ejemplo. Y cuando he tratado, quedo como una leona. No es lo mío.

Desde que vivo en esta mitad de isla caribeña me ven extraño, pero no porque sea invierno y yo cabeza mojada, sino porque de verdad, gente, yo no voy nunca a la peluquería. 

Aquí dicen que tengo cabellobueno, para mí cabellobueno es el que si quieres rizar, queda rizado, si quieres alisar, queda liso. Y el mío no aguanta ninguna, agarra a ondulado. Y hey, lo amo. Pero no entiendo qué coño es bueno.

Que empiece a caer lluvia y no tener que salir corriendo es bonito. 

En este país hay salones de belleza en cada esquina, y precisamente por la elevada oferta, secarse el pelo no es muy costoso. 

Para lo económico que es, deberían darse el chance de disfrutar esa lluvia que quita el calor, y volver a la peluquería al día siguiente. 


No sé, digo yo. 

Paso de la Tormenta Isaias, Gualey - Distrito Nacional.

Supervisión de lilas en el Río Ozama, Puente Flotante - Distrito Nacional.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario