domingo, 17 de abril de 2011

Dime con quien andas y te diré quien eres.

Tal vez no me pichó a un pana que también se llama Lennart.
Tal vez nisiquiera fue que me pichó a alguien.
Tal vez cuando nos presentó no midió las consecuencias.
Tal vez fue que jamás lo planeó.


Tal vez no me pichó a un pana que también se llama Lennart.
Pero sí me pichó a su mejor amigo, porque una se acostumbra más a la manera de ser de la pareja que a llamarlo por su nombre.

Entonces, ¿le debo dar las gracias por ponerme al lado a alguien con una personalidad que ya he aprendido a manejar?

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