martes, 12 de abril de 2011

Das Tagebuch der Anne Frank.


Cinco días preparando el trabajo. Leyendo el resumen del libro, leyendo críticas, viendo las películas, discutiendolo en español, en alemán. Echándole un camión de ganas. Buscando ayuda en personas que conocen lo que hizo ese libro en mí. Encontrándola también en alemanes que sienten eso mismo que yo cada vez que lo leemos. Pidiéndo ayuda en inglés y en español para explicar eso que se expresar en ambos idiomas con claridad, pero que necesitaba decir en alemán.
Si, es verdad. Entre los nervios y todo mi salón mirándome con atención, sólo dije una cuarta parte de todo lo que habia planeado. Una cuarta parte que vino con incontables errores gramaticales. Pero una cuarta parte que de alguna manera les transmitió lo que Anne me me ha transmitido a mí desde que supe por primera vez de su existencia estando yo en Amsterdam.

Terminé de hablar, terminaron esos cinco días. Bueno, casi. Todos golpearon con sus nudillos las mesas (forma alemana de celebrar, cero aplausos). Se vino la ronda de preguntas. Nadie me hizo una pregunta directamente, se la hicieron a los otros dos compañeros que aplaban de otros libros. Los que levantaban la mano para hablar de mí sólo decian que era un libro genial, y que todo lo que yo habia dicho era cierto. Si, lo acepto, yo estaba en las nubes. Me sentia realizada.

Una niña levanta su mano, yo le doy el derecho a palabra, por egocentrismo puro. Me habia dado cuenta de que mientras yo hablaba, ella me miraba con sorpresa y le hacia comentarios a su vecina de mesa. Yo imaginaba que era sorpresa por mi forma de ver el libro. O por como mi alemán ha avanzado.

mujersorpresamisnalgas: Todo muy bien, aunque lo que quiero decir es que me alegra que finalmente, luego de 7 meses en este país, Nina haya hecho algo productivo en nuestra clase.


Y bueno, asi es como se le cae a golpes al mojoneamiento de una venezolana en Alemania.

1 comentario:

  1. hahahahahahahahahha hdp! -.-' tipico aleman.. te quiero nina

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