viernes, 29 de enero de 2010

C'est mon papi

Hoy sentada tomando nestea mientras veía la hora feliz me puse a pensar, que increíble como a pesar de tener un día gris, Dios nos regala un atardecer increíblemente hermoso. Mi mente iba y venia mientras pensaba en los detalles hermosas que tenemos aun cuando las cosas en la calle están feas.
Suena el teléfono, mi mama diciéndome que me buscaría para ir a donde mis abuelos, pero antes habría que comprar cotufas. Mi abuelo, fanático de cualquier deporte existente, no puede ver un juego sin comer cotufas. Me levante obstinada a lavar lo que usé luego de mi merienda y me metí a bañar porque pusieron (mendigaron) agua en mi edificio por una hora. En la ducha mi mente fue mas allá,
Gracias por tan hermoso atardecer
Gracias por el valor y coraje de los estudiantes
Gracias por darme comida que comer en esos platos
Gracias por el agua con la que me bañé
Gracias porque siempre me das algo bueno
Pero sobre todo gracias por mantener a mi lado a ese viejito panchero a quien comprarle cotufas.

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